E.- Pastoral Vocacional

PASTORAL VOCACIONAL

Oración

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
En este momento, Señor, en que nos reunimos en tu nombre, queremos ponernos en tus manos, y poner en tu corazón la participación de cada una de las personas que están aquí, ayúdanos a comprometernos para el trabajo en tu vida. Te pedimos que envíes obreros a tu mies. Y te lo queremos pedir con la oración que tú enseñaste a tus apóstoles: Padre nuestro.

Objetivo

Hacer conciencia de que por estar bautizados todos debemos ser promotores vocacionales comprometidos, trabajar con los adolecentes y jóvenes para que tengan un encuentro, por medio de la oración, con Cristo vivo y así descubran qué quiere Dios de ellos.
Dar una visión clara, concreta y sencilla de lo que es un Equipo de Pastoral Vocacional.

Fortalezas

• Las familias, desde su seno siembran la fe en sus hijos y dan el apoyo para fomentar su vocación.
• La oración personal, es una comunicación con Dios para llegar a tener un dialogo profundo con Èl.
• La oración hecha por la comunidad para

las vocaciones. «Horas Santas, Rosarios, Misas Vocacionales».
• Cada vez más laicos se están integrando a los grupos juveniles.
•Motivar y despertar en los grupos parroquiales el interés por conocer la vida vocacional de cada feligrés.

Oportunidades

• Se cuenta con apoyo de la comunidad.
• Testimonio de vida: sacerdotes y religiosas.
• Medios de comunicación.
• Asistencia a los eventos vocacionales. (expos, retiros, peregrinaciones, platicas)
• La Colecta del Seminario Conciliar.
• Fiestas Patronales.
• Aniversarios Sacerdotales.
• Los grupos parroquiales.

Amenazas

• Falta de preparación o metodología.
• El problema de adicciones: alcohol, drogas, etc.
• Falta de interés y testimonio de vida de nosotros como sacerdotes.
• Los medios de comunicación cuando se usan para mal.
• La falta de compromiso en su fe de los adolescentes y jóvenes.
• Ver el sacerdocio como un refugio a la incomprensión familiar.
• Sentir que el sacerdocio es una profesion (remuneración economica) y no una vocaciòn. Por el testimio de nosotros.

Debilidades

• Los encargados de la pastoral no nos comprometemos al 100.
• Falta de acompañamiento espiritual y humano en el proceso vocacional.
• Lo que implica la nueva cultura vocacional, se desconoce.
• La desintegración familiar.
• Falta de respeto hacia el proceso vocacional. (salen del SCM, y siguen usando sotana y siguen recibiendo dinero de los bienhechores.)
• Falta de apoyo en los apostolados por parte de los demás jóvenes
• Vamos a ver nuestra realidad juntos
• ¿Qué conozco yo sobre un Equipo de Pastoral Vocacional?
• ¿Cómo debería de ser un equipo Parroquial Vocacional?

El Equipo de Pastoral Vocacional:

• Ayuda en la orientación de las vocaciones, tiene conciencia de que la vocación no se crea, es un Don y un Misterio, que viene de Dios.
• Ofrecer cuidados a la semilla de la vocación que Dios siembra en las personas de su Iglesia.
• Crear en la comunidad un clima eclesial favorable y un ambiente propicio que facilite al máximo el nacimiento y el desarrollo de las vocaciones.
• La Pastoral Vocacional como elemento precioso de comunión entre las diversas pastorales, sólo la comunión podrá crear una “cultura vocacional” que podrá influir y orientar grandemente a la Pastoral familiar, a la Pastoral de adolescentes, juvenil y de catequesis, a los movimientos, a toda la entera comunidad de bautizados.
• Parroquia en Oración “La mies es mucha y los obreros pocos”… (Mt. 9, 38).

En la oración y la plática con Jesús, se aclaran muchas dudas vocacionales:

• Yo quiero casarme
• Yo quiero formar una familia
• Yo quiero parecerme a mi madre, etc.  

Cuando se hace oración tomando la vida en serio, en la misma oración decimos:

• ¿Qué querrá Dios de mí?
• ¿Qué sueño tendrá Dios de mi vida?
• ¿Para qué seré buena?
•¿Cómo podré servir mejor a mis hermanos?

“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn. 10, 10).

Esta vida la alimentamos con los Sacramentos, la Oración y el Servicio a los Hermanos.“Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 20).

“Dará Dios su Espíritu a quien se lo pida” (Lc. 11, 13).

“Estén alegres, se lo repito: que nuestra alegría la conozca todo el mundo” (Flp. 4, 4).

Compromiso:

• A orar más por las vocaciones.
• A educar a los niños, adolescentes, jóvenes, a prestar un servicio de entrega hacia los demás, sin esperar nada a cambio en su parroquia y casa.
• Invitarlos a un encuentro intimo con Dios por medio de la oración.

Oración:

Padre Nuestro. Ave María y Gloria al Padre

La Pastoral Vocacional y el Decanato

Los padres del Decanato, debemos unificarnos para fortalecer la pastoral vocacional y no desorientar a aquellos que sienten el llamado vocacional.
Suscitar una Pastoral Vocacional auténtica, que no se cansará de educar a los niños, adolescentes y jóvenes en el compromiso, en el significado del servicio gratuito, en el valor del sacrificio, en la donación incondicional de sí mismo.
Crecer en el compromiso con alegría al llamdo que Cristo nos hace.
Nuestros decanatos tienen la posibilidad de convertirse en aquellas comunidades donde halle eco y respuesta concreta a aspectos tan importantes como son

La orientación

Profundizar en las vocaciones. (sacerdotal y matrimonio)
Ser verdaderos “laboratorios”, donde la Animación vocacional como “pastoral de propaganda se convierta en una pastoral del servicio” como lo anhela el Concilio Vaticano II.
La Formación de Promotores Vocacionales de Calidad
Que tengan la convicción profunda y sincera de la validez de la propia vocación.
Despertar “Vocaciones con testimonio” ya que «Las vocaciones no maduran a baja temperatura».
Atención especial a los jóvenes, comprenderlos y acogerlos respetando su libertad, ofreciéndoles lugares y espacios donde tengan una profunda experiencia de Dios y se acrecenté la sensibilidad hacia los más necesitados.
Cercanía y apoyo de nuestros sacerdotes pues de ellos depende en gran medida la realización y el desarrollo de todas las otras vocaciones.
Es un trabajo, que requiere el apoyo de numerosas personas, porque es un ministerio y responsabilidad de toda la comunidad.
Cristianos conscientes de haber sido llamados primero a la existencia, después a la vida cristiana y a la santidad en una concreta vocación específica, ya sea en la vida matrimonial, en soltería, laico comprometido, sacerdote, y reliosas.
Las vocaciones son para la Iglesia un don que es preciso implorar ante todo con incesante oración.
En el Cenáculo la Virgen María está orando; juntamente con los Apóstoles implora la venida del Espíritu Santo dador de toda vocación.
María es Madre de la Iglesia y el ejemplo de entrega, para una misión concreta en el Reino de Dios. Por tal motivo es el modelo a seguir como instrumento de Dios dando un SI como ella.

Actuar

¿Qué actitudes debemos tener con respecto a la Pastoral Vocacional?
¿Tenemos equipo de Pastoral Vocacional en nuestro decanato?
En caso afirmativo, ¿Cómo podemos fortalecerlo?
En caso negativo, ¿Cómo y con quiénes podemos formarlo?
¿Tienes alguna otra sugerencia?

Promotores

I Decanato
Pbro. Luis Job Gutiérrez

II Decanato
Pbro.

III Decanato
Pbro. Luis Eduardo Valenzuela

IV Decanato
Pbro. Ricardo Palomo

V Decanato
Pbro. Juan Botello y Pbro. Roc

VI Decanato
Pbro. Alejandro

Laicos

I Decanato
Jimy Norberto Jiménez Montejo

II Decanato
Diego Armando Cortazar

III Decanato
Pbro

IV Decanato
 

V Decanato
Jumico Takashi

VI Decanato
Gualalupe Romero Espinosa
Noemi Navarro Burgos
Mireya Dávalos Mercado

Promotores Vocaciones Arquidiócesis de México, Curia
Pbro. Efraín Hernández

Seminario Conciliar de México
Pbro. Eduardo Gallegos

Vida Religiosa
Pbro. Eduardo Llano de la Torre

Promotor de la 4 Vicaria
Pbro. Luis Alberto Gutiérrez Rodríguez

Oración por las Vocaciones Sacerdotales

Oh, Jesús, Pastor eterno de las almas, dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada. Señor, gemimos en la orfandad, dános vocaciones, danos sacerdotes y religiosos santos. Te lo pedimos por la Inmaculada Virgen María de Guadalupe, tu dulce y Santa Madre. Oh Jesús danos sacerdotes y religiosos según tu corazón. Amén